Pedagogía de la necesidad: el aula como tablero de supervivencia.

Por: David para Educar, hacer visible lo invisible.



—"Ayer entramos a las diez, tío, y hoy salimos antes del mediodía porque el de Física no vino. Pero el de Lengua sí; dice que si falta un día más no paga el alquiler".


Mi sobrino cursa el último año de la secundaria en Santa Cruz. Sus palabras, lanzadas con la resignación de quien se ha acostumbrado a la anomalía, describen el estado de descomposición del sistema educativo. Hace un aproximadamente un mes, cuando el paro era de 48 horas, el silencio en las escuelas era total. Hoy, con 96 horas de medida de fuerza, el paisaje ha mutado hacia un surrealismo: los docentes asisten "día por medio". No es una decisión pedagógica ni un plan de estudios; es contabilidad pura. Es la pedagogía de la necesidad.


El disciplinador financiero y la "pinza" bancaria.

En los despachos ministeriales santacruceños, el cálculo es tan frío como sus condiciones climáticas. El Gobierno provincial ha descubierto que la paritaria no se gana solo en la mesa, sino en el home banking de los empleados públicos -docentes y no docentes-. Según afirmaciones de AMET y registros periodísticos que circulan en medios locales, los descuentos aplicados tras las medidas de abril han sido feroces: recibos con descuentos de entre $400.000 y $500.000.

Con una canasta básica patagónica que ya mira de cerca los $2.700.000, el derecho a huelga se ha convertido en una actividad incunable. El docente queda atrapado en una pinza: por un lado, los descuentos a sus salarios por cada día de paro; por el otro, un sistema bancario que —lejos de ofrecer un "alivio" real— succiona los haberes apenas se depositan para cubrir deudas de consumo contraídas, paradójicamente, para poder llegar a fin de mes. 


La trampa del endeudamiento: ¿crisis o estrategia?


Para justificar la rigidez salarial, el Ejecutivo agita el fantasma de las arcas vacías y tramita pedidos de endeudamiento masivos (se habla de letras y créditos por montos que hipotecan el futuro provincial). Como bien analiza el periodismo de investigación (referenciado en portales como OPI Santa Cruz), este "déficit" suele funcionar como un escudo político.

Al condicionar los aumentos a la aprobación de nueva deuda, el Gobierno coloca a la oposición y a los sectores sociales en un dilema de hierro: o aceptan el endeudamiento o se convierten en los "responsables" de que no haya plata para aumentar salarios de los empleados públicos. Es el uso estratégico de la crisis para obtener recursos presupuestarios.


La lucha continúa, pero se desgrana.

Aquí la trama se vuelve compleja. La conducción de ADOSAC, históricamente ligada a sectores del Partido Obrero, parece haber caído en la trampa del Ejecutivo. Al apostar por la "confrontación total" con paros de 96 horas, la dirigencia gremial se aleja de la realidad de sus bases.

La lógica de una resistencia política a ultranza se contrapone con el afiliado que ya no tiene espalda financiera para sostener la lucha. Esta desconexión termina siendo funcional al Gobierno: le permite ahorrar millones en masa salarial mediante descuentos masivos y, de paso, demonizar al sindicalismo como "intransigente e irracional". El resultado es el aula fragmentada que describía mi sobrino: un docente que va a clases no porque el conflicto se resolvió, sino porque cada vez le cuesta más mantener "llegar a fin de mes".

Hacia una conciliación honesta: la responsabilidad de todos.

La "necesidad tiene cara de hereje", y en Santa Cruz, esa herejía se traduce en el vaciamiento del futuro educativo provincial. Para salir del laberinto, se requiere un diálogo que abandone las trincheras:

Al Gobierno: El descuento no es una política educativa, es disciplinamiento. Sostener las escuelas bajo la premisa de la coacción financiera degrada la enseñanza. Cuando la asistencia al aula es el resultado de un cálculo de subsistencia y no de un acuerdo laboral justo, el tejido social se fragmenta. La transparencia absoluta en las cuentas y la búsqueda de mejoras de condiciones laborales y salariales es el único camino para una paz social duradera.


A los Gremios: La representación debe primar sobre la ideología. Cualquier conducción gremial, tenga las bases ideológicas que tenga, que no lee el agotamiento de sus bases termina gritando sola en las calles. Es hora de buscar métodos de lucha que no desgasten al propio trabajador ni dejen a los estudiantes como únicos rehenes.


A las Familias y la Sociedad: No podemos ser espectadores de cómo se liquida la educación pública. Exigir una conciliación obligatoria real —con datos reales y voluntad de consensuar— es un deber ciudadano urgente.


En la Santa Cruz de 2026, la tiza está siendo reemplazada por la calculadora. Mientras los adultos discuten porcentajes y futuros modos de endeudamientos, se está educando a una generación bajo una premisa cruel: que el acceso al conocimiento en la Patagonia no es un derecho inalienable, sino una variable de ajuste ante la urgencia de mejoras salariales.

Comentarios

Entradas populares

Educar, hacer visible lo invisible.

Educación, política pública y escuela en territorio. © 2025–2026 Contacto: educarhacervisibleloinvisible@gmail.com