Volver a la escuela: Realidad y perspectivas.

 


La escena se repite en miles de hogares argentinos cada mañana: el dilema entre levantarse o dejar pasar un día más. Recientemente, Mario Pergolini se sumó a la campaña #ArgentinaALaEscuela apelando a la memoria afectiva del delantal blanco y el aula como el lugar donde todo empieza. No fue solo una acción mediática aislada; incluso la AFA, en la última fecha del torneo, sacó a los equipos a la cancha con un mensaje que trasciende lo deportivo. Si el fútbol nos une, la educación nos salva. Ver a los ídolos populares sosteniendo una bandera por la asistencia escolar es el recordatorio de que, sin el hábito de la constancia, no hay talento que alcance.


Esta iniciativa, liderada por Argentinos por la Educación y apoyada por cientos de organizaciones, no nace de un capricho administrativo, sino de una herida que la pospandemia dejó abierta. Se busca algo tan simple y a la vez tan complejo como recuperar el valor del tiempo. Como bien dice el periodista y analista Andrés Oppenheimer: "El éxito de las naciones ya no depende de sus recursos naturales, sino del talento de su gente; y el talento se cocina a fuego lento en las aulas". Los responsables de la campaña insisten en que no podemos mejorar lo que no medimos, y hoy el ausentismo es una sombra que avanza sobre los sectores más vulnerables sin que tengamos siempre la información en tiempo real para frenarlo.

Las estadísticas actuales son un llamado de atención que no permite distracciones. A nivel nacional, la mitad de los estudiantes secundarios falta al menos 15 días al año. Es casi un mes de clases que se pierde en el aire, una desconexión que erosiona el hábito de estudio y rompe el vínculo social que la escuela construye. En nuestra provincia, Santa Cruz, el panorama nos toca de cerca: estamos entre las jurisdicciones con mayores índices de abandono en el nivel medio. La deserción aquí no es solo un trámite administrativo; es el resultado de años de interrupciones por conflictos laborales, problemas de infraestructura y trayectorias escolares vulneradas, que han hecho que el banco vacío deje de ser una anomalía para convertirse en paisaje casi cotidiano.

Propuestas para que el "volver" sea posible.

Para revertir esta inercia, no basta con pedirle al alumno que regrese; hay que ofrecerle una escuela que valga la pena y un sistema que no lo expulse. Esto requiere acciones en tres frentes urgentes:

En primer lugar, debemos implementar Sistemas de Alerta Temprana que funcionen como un radar humano y técnico. Estar alertas significa detectar no solo quién falta, sino por qué: ¿es falta de transporte?, ¿es una crisis de cuidados en el hogar?, ¿es desmotivación? Necesitamos datos nominales que permitan a los equipos directivos intervenir a la tercera inasistencia, no cuando el alumno ya perdió el año.

En segundo lugar, para las familias que enfrentan la presión económica y la vulnerabilidad social, el Estado debe fortalecer las becas y la formación técnica. Ningún padre o madre debería sentir que mandar a su hijo a trabajar es más rentable que enviarlo a estudiar. La escuela técnica, con su vinculación directa con el mundo laboral y la certificación de oficios, es una herramienta poderosa para que el joven sienta que su tiempo en el aula es una inversión real en su autonomía. 

Finalmente, el sistema educativo debe democratizar y dinamizar los regímenes académicos. No podemos seguir recibiendo a quien desea volver con trabas burocráticas o normativas rígidas que parecen castigar el intento de reincorporación, especialmente en jóvenes y adultos. Reformular cómo se acredita el conocimiento, permitir trayectorias más flexibles y asegurar una certificación dinámica sin perder la calidad de los aprendizajes es la única forma de que la escuela sea, de verdad, inclusiva. Como sostenía el pedagogo Paulo Freire: "La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo", pero para eso, esas personas deben poder entrar y quedarse en la escuela.

Desde este espacio en Educar, estamos convencidos de que el regreso a las aulas debe ser un pacto renovado. Si el directivo siente que el Estado lo acompaña con recursos y el docente recupera su autoridad pedagógica, el alumno encontrará un sentido a su esfuerzo. Debemos, como sociedad, volver a creer que en la escuela se aprende a leer el mundo, y que cada día de ausencia es una palabra menos para defenderse en el futuro. La campaña es apenas el primer paso; el segundo es abrir la puerta y asegurarnos de que, una vez adentro, nadie quiera —ni necesite— irse.

Anexo: Radiografía del ausentismo y la deserción (2024-2026)

Para quienes deseen profundizar en los datos que sustentan esta preocupación, compartimos las fuentes y estadísticas clave que dan cuerpo a la campaña nacional:

1. Estadísticas Nacionales de Ausentismo (Abril 2026)

  • Cifra Crítica: Según el último reporte de Argentinos por la Educación, el 51% de los alumnos del último año de secundaria en Argentina reportó haber faltado 15 días o más durante el ciclo lectivo. Esta cifra muestra un crecimiento de 7 puntos porcentuales respecto a la medición de 2022.

  • Polarización de la asistencia: Los datos indican que mientras un grupo mantiene la regularidad, ha crecido el sector de "ausentismo severo": un 10% de los estudiantes del país reconoce haber faltado 30 días o más en el año.

  • Percepción Directiva: El 46% de los directores de escuelas secundarias identifica hoy al ausentismo estudiantil como el principal obstáculo para el proceso de enseñanza-aprendizaje, por encima de la infraestructura o el ausentismo docente.

2. El escenario en Santa Cruz (Datos 2025-2026)

  • Tasa de Abandono: De acuerdo con el Informe N° 142/2025 de la Jefatura de Gabinete de la Nación (basado en datos del Ministerio de Capital Humano), Santa Cruz registra una tasa de abandono interanual del 10,86% en el nivel secundario, ubicándose en el séptimo lugar nacional con mayor deserción.

  • Riesgo Pedagógico: Relevamientos del Consejo Provincial de Educación (CPE) señalaron que un alto porcentaje de estudiantes secundarios adeuda materias de años anteriores, lo que debilita el vínculo con la institución y aumenta las probabilidades de abandono definitivo.

3. Hitos de la Campaña #ArgentinaALaEscuela

  • Mario Pergolini: El 22 de abril de 2026, en su programa "Otro día perdido", el conductor realizó un descargo viral criticando la "naturalización" de la falta escolar tanto en jóvenes como en adultos: "Hay chicos que decidieron no ir y padres que se lo aceptan".

  • Compromiso Deportivo: Durante la fecha del torneo de la AFA de abril 2026, los capitanes de los equipos de Primera División ingresaron al campo con el mensaje de la campaña, buscando masificar la concientización en sectores que habitualmente no consumen noticias educativas.

Fuentes consultadas:

  • Informe "Ausentismo estudiantil en secundaria: percepción y dimensiones", Argentinos por la Educación (Abril 2026).

  • Estadísticas de Abandono Escolar Jurisdiccional, Secretaría de Educación de la Nación / Jefatura de Gabinete (Informe 142/2025).

  • Coberturas especiales de Infobae, La Nación y La Opinión Austral (Abril 2026).



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