Claves y factores en el rendimiento escolar en Argentina: impacto de la formación docente y el liderazgo directivo.

El rendimiento escolar de los estudiantes argentinos no depende únicamente de su nivel socioeconómico. Según un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, hay varios factores clave que pueden influir positivamente en su desempeño académico. 


Es sabido que el rendimiento escolar se ve muy influenciado por factores previos al ingreso de los alumnos a la escuela, como el nivel socioeconómico, la educación de la madre, la presencia de libros en el hogar o la asistencia a la sala de 3 años. Estos dos últimos factores pueden y deben ser estimulados desde políticas públicas focalizadas y también reforzados desde cada familia. 

A partir de estas condiciones iniciales, los autores del informe estimaron un rendimiento “esperado” para cada escuela y lo compararon con el rendimiento real. Encontraron que, a nivel nacional, el 35% de las escuelas supera lo esperado según el contexto de sus estudiantes, lo que demuestra que es posible lograr buenos resultados incluso en condiciones desfavorables. En tanto, un 39% de las escuelas rinde por debajo de lo esperado en función de su contexto social. 

Vamos a profundizar cada uno de los factores detectados en este informe:

  • Clima escolar: Un ambiente positivo dentro de la escuela mejora la motivación y el aprendizaje. Según estudios, las escuelas con un clima escolar favorable tienen estudiantes más comprometidos y con mejores resultados académicos. Factores como la relación entre docentes y alumnos, la seguridad en el entorno escolar y la participación activa de los estudiantes contribuyen a este aspecto. 

  • Formación docente: La capacitación y experiencia de los maestros impactan directamente en la calidad educativa. Docentes bien preparados pueden adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades de los alumnos, promoviendo un aprendizaje más efectivo. La formación continua es clave para mejorar la enseñanza y garantizar que los estudiantes reciban educación de calidad.

La calidad de la enseñanza está directamente relacionada con la preparación y capacitación de los docentes. Según estudios recientes, las escuelas con maestros mejor formados logran mejores resultados académicos, incluso en contextos vulnerables. La formación docente abarca varios aspectos:

    • Educación inicial y continua: Los docentes que reciben una sólida formación inicial y participan en capacitaciones constantes pueden adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades de los estudiantes.

    • Actualización pedagógica: La educación evoluciona constantemente, por lo que es fundamental que los docentes se mantengan actualizados en nuevas metodologías y enfoques didácticos.

    • Experiencia en el aula: La práctica docente es clave para desarrollar estrategias efectivas de enseñanza y gestión del aula.

    • Condiciones laborales: Un ambiente de trabajo adecuado y el acceso a recursos educativos mejoran la motivación y el desempeño de los docentes.

  • Antigüedad del director: Un liderazgo estable y experimentado contribuye a mejores resultados. Un/a rector/a con más años en el cargo suelen implementar estrategias más efectivas para mejorar el rendimiento escolar. Su experiencia les permite gestionar mejor los recursos y fomentar un ambiente de aprendizaje positivo. El liderazgo escolar es otro factor determinante en el rendimiento académico. Los directores con mayor experiencia suelen implementar estrategias más efectivas para mejorar la calidad educativa. Algunos aspectos clave incluyen:

    • Estabilidad en la gestión: Un liderazgo estable permite desarrollar proyectos educativos a largo plazo y mejorar la organización escolar.

    • Conocimiento del contexto: Los directores con años de experiencia en una institución conocen mejor las necesidades de los estudiantes y pueden tomar decisiones más acertadas.

    • Capacidad de innovación: La experiencia permite a los directores identificar áreas de mejora y aplicar estrategias innovadoras para optimizar el aprendizaje.

    • Relación con la comunidad educativa: Un director con trayectoria suele generar confianza entre docentes, estudiantes y familias, lo que fortalece el clima escolar.

  • Cantidad de horas de clase: Más tiempo efectivo de enseñanza favorece el aprendizaje. Las escuelas que garantizan una mayor cantidad de horas de clase logran mejores resultados académicos, ya que los estudiantes tienen más oportunidades para reforzar conocimientos y desarrollar habilidades.

  • Acceso temprano a la educación: La asistencia a sala de 3 años y la presencia de libros en el hogar tienen un impacto significativo en el rendimiento escolar. Los niños que comienzan su educación formal a una edad temprana desarrollan habilidades cognitivas y sociales que les permiten un mejor desempeño en los años posteriores.

  • Recursos en el hogar: La educación familiar y la disponibilidad de libros en el seno del hogar influyen en el rendimiento. Los estudiantes que tienen acceso a materiales educativos en casa suelen obtener mejores resultados en la escuela. Además, el apoyo de los padres en el proceso de aprendizaje es fundamental para el éxito académico.

  • Reducción del ausentismo: La continuidad en la asistencia escolar es clave para el progreso académico. Los estudiantes que faltan con frecuencia tienen mayores dificultades para seguir el ritmo de las clases y suelen obtener peores resultados. Implementar estrategias para reducir el ausentismo, como programas de apoyo y seguimiento, puede mejorar significativamente el rendimiento escolar.
Los datos muestran que el rendimiento escolar no está completamente determinado por el origen social de los estudiantes: aunque existe una relación positiva entre el nivel socioeconómico y los resultados académicos, hay escuelas que logran desempeños destacados incluso en entornos desfavorables. Si bien las condiciones familiares de origen influyen fuertemente en el rendimiento escolar, lo que ocurre dentro de las escuelas también es determinante. Cada uno de estos factores juega un papel crucial en la educación. Estos factores demuestran que, aunque el contexto social influye, no determina por completo el desempeño educativo. Las escuelas pueden generar un impacto positivo cuando se enfocan en mejorar estos aspectos.

¿Qué iniciativas o plan de acción concreto podrían generar mejoras sustanciales en la formación docente y la gestión directiva? Aquí te comparto algunas iniciativas clave:

Mejoras en la formación docente

  • Capacitación continua: Implementar programas de actualización pedagógica para que los docentes incorporen nuevas metodologías y enfoques educativos.

  • Fortalecimiento de la práctica profesional: Asegurar que la formación inicial incluya más experiencias prácticas en el aula.

  • Evaluación y mejora del sistema formador: Crear dispositivos de evaluación integral para garantizar la calidad de la formación.

  • Incentivos para la formación: Ofrecer becas y beneficios para que más jóvenes elijan carreras docentes.

  • Especialización docente: Promover instancias de formación en áreas específicas como alfabetización, educación STEAM y bienestar educativo.

Mejoras en la antigüedad del director

  • Estabilidad en el cargo: Fomentar políticas que permitan a los directores permanecer más tiempo en sus puestos, evitando cambios frecuentes.

  • Capacitación en liderazgo: Brindar formación en gestión educativa para que los directores desarrollen habilidades estratégicas.

  • Evaluación del desempeño: Implementar sistemas de seguimiento para medir el impacto de la gestión directiva en el rendimiento escolar.

  • Autonomía en la toma de decisiones: Permitir que los directores tengan mayor margen de acción para implementar mejoras en sus instituciones.

  • Vinculación con la comunidad: Fomentar la relación entre directores, docentes, estudiantes y familias para fortalecer el clima escolar.


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